POR UNA RECREACIÓN ESPIRITUAL.

This entry was posted by marioort on Sábado, 7 agosto, 2010 at

Como liebre

Con la bala mortal, muere escondida,

El corazón del mundo. En su bandera

Se amortaja el amor. Se come al mundo

La pasión inmoral. ¿Hombres honrados,

De mujeres impuras? ¿Y felices

De la madre bestial? El cerdo, cría

Cerdos. El padre, flaco y codicioso

Los gusanos engendra, los gusanos

De casaca y plastrón. Desesperada

Pide al vicio un esposo la hermosura.

MARTÍ.

Aquí, donde las Conquistas se han vuelto conquistas espirituales y donde tener fe es más fácil que tener madre, es imprescindible hacernos de poetas. La falta de espiritualidad decae en falta de identidad.

El débil espíritu de un pueblo es carne fresca para el inversionista, la estrategia de este, se ha convertido, no solo en devorar esta carne ingenuamente fresca, sino también en hacer los criaderos. Contra esto, queremos reavivar al poeta, al verdadero poeta, a ese que remueve brasas para hacer calderas, a ese dispuesto a luchar a nuestro lado para crear autonomía espiritual e identidades dignas y libres.

La dependencia espiritual que nos toca vivir, las creencias impuestas, están avaladas por héroes de plástico e historias de cartón metamorfoseado, que se hacen pasar por LAA Historia  y  LOOS Héroes. Estamos parados en lugares donde no aprendemos más, que codicia de jefes, dirigentes, rectores, impartidotes de justicia y lidercitos charros; donde su falta de humanidad ya no es siquiera algo que les preocupe o deseen ocultar. Ante este desmembramiento espiritual es necesario señalar al traidor de la Historia y procreador de esta sociedad depredadoramente confundida. Es necesario atender a la lengua ardiente del poeta. Lanzar al mundo poesía que cree y fecunde; y ruede y crezca / Libre cual las semillas por el viento.

Cuando la absurda sexualidad se confunde con el amor, cuando la atracción y sensualidad terminan en banalidades, si no, en niñosproducto;  cuando la apariencia se vende y  compra con tanta facilidad pues nuestras cabezas están huecas y pueden ser llenadas y vaciadas cual jícara de agua, con modas, músicas y escuelas. Cuando se vive en un mundo patas parriba, es cuando hay que amar a la humanidad y odiar a quien atente contra ella. Es el momento de usar el amor como espada para decapitar a los que se aman a sí: los que la augusta / Razón a su avaricia y gula ponen: / Los que no ostentan en la frente honrada / Ese cinto de luz que el yugo funde.

Nuestra cultura ha sido manoseada, humillada, transformada y rebajada a enchiladas, tequila, mariachi y poetas romanticones y domesticados.

Por Dios que cansa

Tanto poetín que su dolor de hormiga

Al Universo incalculable cuenta.

Nuestra identidad es abanderada por uniformes tricolor y crucifijos garigoleados, de ahí la necesidad de re-crearnos. Porque no basta nacer, hay que hacerse.

Hacerse, crear, transformar, es responsabilidad de todo aquel que no tiene nada, al menos, qué perder, pues todo le ha sido robado. Los pensadores de pantalla de nuestro tiempo, saben mucho de nada y persiguen admiradores. Estas mismas pantallas, creen ellos, son la forma de legitimar sus pobres conocimientos y amansadas opiniones.

Ellos, que escriben y dicen cosas bonitas mostrando su indiferencia a la transformación de la realidad; se confiesan, al mismo tiempo, pertenecientes al partido de los saciados y en la comodidad de su “hogar” pugnan por la involución.

Otros, sabedores de lo mismo o un poco más o menos, nos comprometemos con la transformación, con la Vida, con la poesía como reafirmación frente a las negaciones de lo humano.

Aquí, donde saber mentir es motivo de orgullo y la Fidelidad motivo de vergüenza y debilidad, aquí donde la humillación da crédito y comodidad y la dignidad da peligro, persecución, violaciones, asesinatos… Aquí es justo hablar de quienes  siempre fueron sinceros y fieles, es justo hablar de José Martí (1853-1895); ejemplo de poeta comprometido: vivió en el campo de las letras y los versos y murió en el campo de batalla. Sus Versos Libres, a los que hago una invitación sincera a leer,  son un llamado a crear para no imitar; a buscar autonomía… también, y sobre todo, autonomía espiritual

Nuestra Revista, considera, como Martí, un atributo inalienable del hombre el ejercicio de su dignidad y su decoro. Una forma de este ejercicio es la escritura, actividad que pretendemos llevar a cabo con todo el honor posible. Publicamos lo que escribimos porque lo que el alma hecha a los labios se ha de decir. Con Martí, también pensamos que:

Este miedo sabroso, esta ternura

Inefable, esta alarma, esto es poesía.

Mario Ortega
04/08/10